El Sonido
Empezaremos éste post con una cita de Edgar Willems (El oído musical Pg.49), " Gracias a la fibras de Corti, alojadas en el caracol, ciertas vibraciones se nos presentan con un aspecto de continuidad y de unidad al que llamamos sonido". Según Ana María Jaramillo en Acústica: la ciencia del sonido (2007), "el sonido es una pequeña alteración de la presión atmosférica producida por la oscilación de las partículas, a través de las cuales se transmite longitudinalmente la onda sonora. Este fenómeno puede producir una sensación auditiva. La onda mecánica que se propaga por un medio elástico y denso a través de sus partículas, y la sensación auditiva que ésta produce."
Muy claro vemos en el gráfico, extraído del apartado, muy recomendado, Diccionario del Universo Extremo, del espacio web del observatorio alemán Cherenkov Telescope Array, (véase Bibliografía), el significado de la frecuencia como parte importante del sonido, con unidad de medida en Hertzios, Hz, (número de ciclos completos, longitud, de onda por segundo), así pues, las superiores determinan un sonido grave y las inferiores uno mas agudo, tomando como nota de referencia el La con una frecuencia de 440Hz (gráfico y vídeo siguientes). La altura de las ondas determinará la amplitud, es decir, que las escuchemos más fuerte o más bajo. En el vídeo siguiente de Lemnismath llamado ¿por qué tenemos 12 notas musicales?, muy recomendado para el alumno, nos explica de una forma muy sencilla y divertida, el origen de las notas, la escala cromática, tipos, fórmula para obtener las frecuencias, armónicos, etc. que nos recordará el primer post dónde hablamos sobre Pitágoras.
Hay varios estudios sobre el efecto que provocan en nuestras células algunas frecuencias en concreto, queda muy bien explicado en un artículo titulado ¿Conoces la música que vibra en la frecuencia del universo? en Bioguia (véase Bibliografía) donde dice: “El origen de la afinación en 432Hz se encuentra en una relación numérica, matemática y armónica. Este número está relacionado con la geometría sagrada y tiene en sí mismo un patrón armónico que se repite, el número “9”: 4 + 3 + 2 = 9. Estos números están relacionados con culturas y civilizaciones antiguas como las de Egipto, Grecia, China, Tíbet e India. Se encontraron, por ejemplo, antiguas campanas chinas y cuencos tibetanos afinados en 432 Hz," explica el músico Cristian Lacroix, quien descubrió esta afinación al investigar sobre geometría sagrada y técnicas de sanación y desarrollo espiritual."
En otro artículo llamado La ciencia detrás de las frecuencias Solfeggio (véase Bibliografía) se puede leer: "El sucesor de Schumann, el doctorado Herbert Konig, llevó esta investigación un paso más allá, (...) estudió la conexión entre las resonancias Schumann y descubrió que coincidían con varios niveles de la actividad cerebral humana comparando las grabaciones del electroencefalograma con los campos electromagnéticos de la Tierra. Konig descubrió que las resonancias coincidían con cinco estados diferentes de las ondas cerebrales: delta, theta, alfa, beta y gamma. Estos son los estados de ondas cerebrales que se producen de forma natural durante todas las actividades cotidianas, desde el sueño hasta la creación y el aprendizaje."
Los mantras o meditaciones tibetanas, por ejemplo, usan dichas frecuencias para equilibrar los siete Chakras, cada uno vinculado a cada una de las siete notas.
Si el cuerpo humano está constituido por un 70% de agua aproximadamente, medio que conduce el sonido, y teniendo en cuenta la importancia de los efectos al estar expuestos a ellos y sus frecuencias, sería una buena práctica introducirlos en las aulas para obtener las condiciones ambientales, de relajación, atención o, incluso, diversión de los alumnos, adecuadas para el aprendizaje, por ejemplo en el recreo, durante clases de gimnasia, en clases prácticas, etc. En el espacio web Significativa.org (véase bibliografía) Leticia Gómez expone, en el artículo La acústica en las aulas: importancia y propuestas de mejora (2020), los beneficios al cuidar la acústica del entorno educativo y métodos par ello, tratando casos como la diferencia entre la percepción de los mensajes del docente entre los alumnos situados en la primera y última fila.
"Está demostrado que, escuchar canciones estimula la producción de dopamina en el cerebro mejorando la energía y bienestar de los alumnos, aportando vitalidad y mejorando concentración. La producción de la hormona de la felicidad provoca el desarrollo del área cerebral que toma parte en la motivación, la recompensa o el placer, elementos capaces de reducir el estrés y generar sensaciones positivas que se contagian dentro del aula entre sus alumnos, mejorando el clima presente." fragmento extraído del espacio web Ciudad Pentagrama (véase Bibliografía). Como experiencia personal de cuando trabajaba como gestora en un banco, recuerdo la sensación de incomodidad y frialdad al tratar temas íntimos con las personas que atendía, al sacarnos el hilo musical.
https://www.teoria.com/es/ejercicios/ne.php




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